BUENOS AIRES

    Desde mi ventana veo los añosos árboles del parque, a lo lejos suena un tango, si tuviera dudas de dónde me  encuentro, esa música me diría: Buenos Aires.

    Buenos Aires mi ciudad, tantos recuerdos guardados entre tus baldosas, entre tus adoquines. Mis buenos momentos sucedieron cuando vos no tenías asfalto, al menos en el barrio no lo tenías; algunas calles adoquinadas, las menos, y muchas de tierra, un trozo de  campo en la gran ciudad.

    Así te viví, como una vacación  en el campo, cazando mariposas, trepándome a los árboles, escuchando la canción de los sapos después del crepúsculo. Entre plantas de tomates y limoneros; persiguiendo pollitos en el gallinero, llorando cuando mataban a uno de ellos para  cocinarlo en el puchero.

    Vos eras de tierra, ciudad, no de cemento. Debajo de él  todavía está el tesoro que, con mi primo, escondimos pensando - en nuestra inocencia - que, pasados los años, alguien lo encontraría y leería la carta  que dejamos en esa cajita junto a algunas cosas que ya no recuerdo.

    ¡Ay ciudad! Sos tan grande que no pude conocerte toda y seguís creciendo, robándole terrenos al río marrón que te acaricia y al que tan mal le pagaste ese cariño, arrojándole cuanta basura te sobró; sos ingrata con el río, ciudad, muy ingrata.

    Te imagino explotando si sigue viniendo gente a vivir en vos; ya no das más,  ya no podés más y te enojás con la gente, ese enojo se puede sentir, en cada esquina los ciudadanos andan con miedo, alterados, desconfiando.

    Yo te amo ciudad, pero te dejo, me voy lejos, a buscar el campo que un día eras y ya no sos. Mañana ya no estaré, mañana no te veré.

    El día que decidas explotar al fin y mandar todo el cemento a volar por los aires y saques la tierra a respirar y te salgan cardos y vuelen los "panaderos" otra vez en tu cielo; ese día escucharé tu voz de zorzales y horneros y, tal vez, decida regresar.

    Pero falta tanto, el tiempo me juega en contra, quizás no pueda verte otra vez, linda, como eras, por eso me despido hoy  ciudad, mañana no estaré.

Sumabe (Derechos reservados)